Se aprobó el juicio político a Dilma

Esta madrugada el Senado brasilero avaló la suspensión por 180 días de Dilma Rousseff en su cargo, con 55 votos a favor y 22 en contra. El golpe parlamentario constituye un hecho sin precedentes, donde la jefa de Estado es acusada sin pruebas.

Se aprobó el juicio político a Dilma

La aprobación se dio con 55 votos a favor, 22 en contra y 1 abstención (de 78 de los 81 miembros del cuerpo colegiado), lo que significa que por mayoría se tomó la decisión. Cada senador tuvo 10 minutos para ejercer su derecho de palabra antes de votar. La sesión se prolongó hasta la madrugada de este jueves cuando ya la mayoría de los senadores se había mostrado favorable a proceso.  En total el debate duró 20 horas.

El abogado defensor de Rousseff, declaró que "este juicio político no se justifica". "La defensa de Dilma Rousseff afirma que no hay crimen de responsabilidad contra la mandataria", dijo.

Manifestó que el informe presentado por el relator del impeachment "justifica una intención política para inhabilitar a la presidenta" y seguró que "quiere construirse una fantasía retórica para destruir a una presidenta legítima". "Hay un golpe con derecho a la defensa", indicó.

A partir de ahora, queda a cargo del país el vicepresidente Michel Temer, uno de los impulsores, junto al presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, del juicio político contra Rousseff. Si durante el juicio, que iniciará a mediados de mayo, se le considera inocente, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, podrá retomar sus funciones con pleno derecho y total normalidad.

De declararse culpable, Rousseff es reemplazada hasta el fin de su mandato en 2018 por Temer, contra quien la Corte Suprema pidió también un proceso de impeachment. Temer pertenece al partido centrista Partido de Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que rompió su alianza con el Partido de los Trabajadores (PT).

Temer desde hace meses ya venía preparando un proyecto de Gobierno abiertamente neoliberal.  El inicio de juicio político contra la jefa de Estado -sin contar hasta ahora con un sólo elemento de violación de ley- es un claro indicio de que se entierra el modelo de democracia representativa y se suplanta por un gobierno de los monopolios y grupos financieros.

 

Fuente: AgePeBA

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